miércoles, 31 de agosto de 2011

Microdermoabrasión: Sobre las artes escénicas


El pasado 21 de julio, a las 18 horas, se realizó en el Museo de la ciudad de Querétaro, la lectura-espectáculo de la obra “Microdermoabrasión” de Pablo Iván García, quien con este trabajo fue acreedor al Premio Nacional de dramaturgia al que convocan el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el Instituto Nacional de Bellas Artes y el Gobierno del Estado de Baja California, por medio del Instituto de Cultura de Baja California; la dirección estuvo a cargo de Uriel Bravo, quien convocó a un elenco tumultuario de 17 actrices y un actor: Paty Corral, Penélope Corral, Fanny Charansonnet, Hilda Arellano, Rocío del Valle, Alejandra Camarillo, Cynthia Pineda, Connie Garrido, Mónika Montes, Yasmín Ronquillo, Berenice Acosta, Mänya Loría, Lidia Lozada, Luz Ma. Espinoza, Delmy Muñoz, Ana Elena Mora, Alejandra Díaz y Manuel Gómez. La iluminación fue de Jesús Noyola.
Esta obra causó polémica y desconcierto por parte de los espectadores, ya que se criticó el ir y venir de un numeroso grupo de actrices que bien hubiera podido ser resuelto con unas cuantas, ya que interpretaban personajes desprovistos de carácter, además de otras críticas en cuanto a la construcción del texto. Aunque hay que señalar que el director realizó algunas modificaciones a la dramaturgia, incluyendo a un narrador que explicaba entre escena a escena el comportamiento del personaje a partir de un tratado de pornografía.
Es claro que la idea del autor es construir a un personaje (en este caso Javier), el cual se sume en el vacío en que se encuentra y llena a través del sexo, es su encuentro con diversas mujeres en un lapso breve. Esta es la “triste” historia de Javier, quien alguna vez salió con Sonia y luego, como a ambos les pareció natural, terminaron. Con su rompimiento, Javier decidió comenzar a buscar una mujer, su mujer perfecta, ideal, una mujer que lo hiciera sentir bien consigo mismo y con los demás. De esta forma conoció a Alondra, Mónica, Alma, Rebeca, Emilia, entre muchas otras, pero ninguna es perfecta, tienen defectos que él no puede soportar porque ni siquiera él sabe qué espera de una mujer: amor con sexo, amor sin sexo, sólo amor o sólo sexo.
Los programadores de la muestra señalan lo siguiente:
“Hay algo de milagroso infierno en el donjuanismo, pero no satisfacción. El delirio del que desea todo es grande, es triste, y más aún, ridículo cuando irrealizable. En Microdermoabrasión, Pablo Iván García mira de frente al abismo masculino. No hay heroicas rebeldías ni proezas filosóficas, tampoco un derroche de encanto. Su macho modélico adolece, es un ciudadano promedio tallado en la cepa de la abulia. No busca el placer sino su sombra o su eco, irla pasando con el menor esfuerzo. Es una famélica pulsión, un cinismo chimuelo, pasión pura –en sentido estricto— y no convicción. Javier –un don Juan disminuido, sin condena y sin redención— es la ecuación simple que demuestra el vacío, es repetición automática: el sempiterno y circular presente infernal de un cómic negro que se gasta”.
Uno de los problemas más grandes fue la pretensión del director que llegó al grado de proponer textos que no estaban dentro del mismo (además del narrador ya mencionado), creando una lectura que luego fue aclarada pero que aún así logró formular un consenso sobre el infortunio de esta escritura.
A pesar de que esta obra fue anunciada como una lectura-espectáculo, lo que vimos fue mucho más cercano a una puesta en escena muy cuestionada. Sin embargo, se recomienda leer el texto para poder emitir un juicio sobre este trabajo, ya que las puestas en escena pueden hablarnos de otra escritura que muchas veces no le hace justicia al texto.
Esta obra, la puede encontrar usted en los Textos de la Capilla (segunda época), en la colección “Dramaturgia en escena” número 25, y si tiene interés en adquirir esta y otras obras de teatro mexicano contemporáneo consulte la siguiente dirección: http://teatrolacapilla.com/category/los-textos-de-la-capilla/
Pablo Iván García es egresado del Centro de Capacitación Cinematográfica (Centro Nacional de las Artes), donde se formó como escritor de cine. Licenciado en Comunicación; su tesis de grado, dirigida por el Dr. Lauro Zavala, se tituló El documental nunca existió (2010). Actualmente se desempeña como profesor universitario y guionista de televisión. Microdermoabrasión, su primera obra de teatro, recibió el Premio Nacional de Dramaturgia Bellas Artes 2010.

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