miércoles, 31 de agosto de 2011
Juventud divino tesoro: Apuntes de un escribidor
Las noticias que todos los días van creando la idea de que estamos ante una violencia sin freno, se van magnificando cuando vemos casos como el de la muchachita de 13 años adscrita a los Zetas o la violenta irrupción que hizo la policía en casa del poeta Efraín Bartolomé.
Especialistas de todas las áreas, pero sobre todo especialistas que son reconocidas autoridades en el tema del que opinan, han dicho que la clase política tiene la culpa de haber creado este ambiente de rapiña, odio, venganza y ambición. No se puede exentar de responsabilidad al Estado.
Pero hablar de este tema es complejo y no puede reducirse echándole la culpa a una sola persona, institución o autoridad. En el caso particular de la niña de 13 años, en los foros de Internet muchos usuarios le echan la culpa a los padres y piden cárcel para ellos, pero echarle la culpa a los padres es igual que echarle toda la culpa al gobierno. Hay responsabilidades compartidas, porque también hay comentarios en los que se asegura que ya están hartos de que se diga que la culpa de todo la tiene el gobierno: ni muy muy, ni tan tan, es algo más complejo.
Podríamos decir que los vicios con los que construimos este país empezaron desde antes de la conquista, pero el orden con el que se están manejando las cosas ya tiene que trascender a otra forma política.
¿Cuál es el futuro de la juventud? Si no hay empleos para los universitarios, si no hay suficientes escuelas y ni siquiera el interés político de fomentar programas que combatan el rezago educativo, el deporte o la cultura. Porque la mayor parte del presupuesto sirve para pagar a los funcionarios y no para que se ejerzan las funciones. No es de extrañar que se recluten menores, la educación televisiva y el ejemplo que nos da la clase política es consumir y acumular sin importar de qué forma.
¿Cuál es el futuro de la niñez? Si ésta se va perdiendo cada vez que el niño se queda sin padre ya sea por la guerra contra el narco, la migración, el suicidio o todo lo que provoca la falta de oportunidades reales que tiene este país. Niños con la mirada en el techo con una maestra que les canta para que no se asusten durante un tiroteo o niños que están con un arma matando a diestra y siniestra en los videojuegos.
¿Cuál es el futuro de la tercera edad? Si se están eliminando los derechos de los trabajadores empezando por la pensión, si las medicinas del seguro popular escasean y los tratamientos particulares son demasiado caros, si mucha gente piensa que la gente mayor es un estorbo y los dejan a la intemperie.
Este país parece que está a punto de explotar porque la explotación de los de arriba hacia los de abajo está llegando a límites exagerados. El abuso de autoridad, la impunidad, el cinismo, la barbarie disfrazada de gobierno, la sinrazón humana, la falta de filosofía y de lógica. Lo peor que nos ha pasado como país es que las dos instituciones que más ayudan al crecimiento humano que son la familia y la escuela han sido aniquiladas por la ambición imperialista. La desintegración familiar producto de la pobreza, la migración, el crimen, el alcoholismo y otros factores, aunado con la ambición de los funcionarios que ven en el sistema educativo una posibilidad de llenar sus bolsillos (y el de sus familiares o amigos) y no un instrumento para poder construir un país nos ha llevado a esto: una juventud que parece no tener salidas ni caminos. Por eso los hijos de políticos están bien educados… pero ya sabe para qué.
Especialistas de todas las áreas, pero sobre todo especialistas que son reconocidas autoridades en el tema del que opinan, han dicho que la clase política tiene la culpa de haber creado este ambiente de rapiña, odio, venganza y ambición. No se puede exentar de responsabilidad al Estado.
Pero hablar de este tema es complejo y no puede reducirse echándole la culpa a una sola persona, institución o autoridad. En el caso particular de la niña de 13 años, en los foros de Internet muchos usuarios le echan la culpa a los padres y piden cárcel para ellos, pero echarle la culpa a los padres es igual que echarle toda la culpa al gobierno. Hay responsabilidades compartidas, porque también hay comentarios en los que se asegura que ya están hartos de que se diga que la culpa de todo la tiene el gobierno: ni muy muy, ni tan tan, es algo más complejo.
Podríamos decir que los vicios con los que construimos este país empezaron desde antes de la conquista, pero el orden con el que se están manejando las cosas ya tiene que trascender a otra forma política.
¿Cuál es el futuro de la juventud? Si no hay empleos para los universitarios, si no hay suficientes escuelas y ni siquiera el interés político de fomentar programas que combatan el rezago educativo, el deporte o la cultura. Porque la mayor parte del presupuesto sirve para pagar a los funcionarios y no para que se ejerzan las funciones. No es de extrañar que se recluten menores, la educación televisiva y el ejemplo que nos da la clase política es consumir y acumular sin importar de qué forma.
¿Cuál es el futuro de la niñez? Si ésta se va perdiendo cada vez que el niño se queda sin padre ya sea por la guerra contra el narco, la migración, el suicidio o todo lo que provoca la falta de oportunidades reales que tiene este país. Niños con la mirada en el techo con una maestra que les canta para que no se asusten durante un tiroteo o niños que están con un arma matando a diestra y siniestra en los videojuegos.
¿Cuál es el futuro de la tercera edad? Si se están eliminando los derechos de los trabajadores empezando por la pensión, si las medicinas del seguro popular escasean y los tratamientos particulares son demasiado caros, si mucha gente piensa que la gente mayor es un estorbo y los dejan a la intemperie.
Este país parece que está a punto de explotar porque la explotación de los de arriba hacia los de abajo está llegando a límites exagerados. El abuso de autoridad, la impunidad, el cinismo, la barbarie disfrazada de gobierno, la sinrazón humana, la falta de filosofía y de lógica. Lo peor que nos ha pasado como país es que las dos instituciones que más ayudan al crecimiento humano que son la familia y la escuela han sido aniquiladas por la ambición imperialista. La desintegración familiar producto de la pobreza, la migración, el crimen, el alcoholismo y otros factores, aunado con la ambición de los funcionarios que ven en el sistema educativo una posibilidad de llenar sus bolsillos (y el de sus familiares o amigos) y no un instrumento para poder construir un país nos ha llevado a esto: una juventud que parece no tener salidas ni caminos. Por eso los hijos de políticos están bien educados… pero ya sabe para qué.
Microdermoabrasión: Sobre las artes escénicas
El pasado 21 de julio, a las 18 horas, se realizó en el Museo de la ciudad de Querétaro, la lectura-espectáculo de la obra “Microdermoabrasión” de Pablo Iván García, quien con este trabajo fue acreedor al Premio Nacional de dramaturgia al que convocan el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el Instituto Nacional de Bellas Artes y el Gobierno del Estado de Baja California, por medio del Instituto de Cultura de Baja California; la dirección estuvo a cargo de Uriel Bravo, quien convocó a un elenco tumultuario de 17 actrices y un actor: Paty Corral, Penélope Corral, Fanny Charansonnet, Hilda Arellano, Rocío del Valle, Alejandra Camarillo, Cynthia Pineda, Connie Garrido, Mónika Montes, Yasmín Ronquillo, Berenice Acosta, Mänya Loría, Lidia Lozada, Luz Ma. Espinoza, Delmy Muñoz, Ana Elena Mora, Alejandra Díaz y Manuel Gómez. La iluminación fue de Jesús Noyola.
Esta obra causó polémica y desconcierto por parte de los espectadores, ya que se criticó el ir y venir de un numeroso grupo de actrices que bien hubiera podido ser resuelto con unas cuantas, ya que interpretaban personajes desprovistos de carácter, además de otras críticas en cuanto a la construcción del texto. Aunque hay que señalar que el director realizó algunas modificaciones a la dramaturgia, incluyendo a un narrador que explicaba entre escena a escena el comportamiento del personaje a partir de un tratado de pornografía.
Es claro que la idea del autor es construir a un personaje (en este caso Javier), el cual se sume en el vacío en que se encuentra y llena a través del sexo, es su encuentro con diversas mujeres en un lapso breve. Esta es la “triste” historia de Javier, quien alguna vez salió con Sonia y luego, como a ambos les pareció natural, terminaron. Con su rompimiento, Javier decidió comenzar a buscar una mujer, su mujer perfecta, ideal, una mujer que lo hiciera sentir bien consigo mismo y con los demás. De esta forma conoció a Alondra, Mónica, Alma, Rebeca, Emilia, entre muchas otras, pero ninguna es perfecta, tienen defectos que él no puede soportar porque ni siquiera él sabe qué espera de una mujer: amor con sexo, amor sin sexo, sólo amor o sólo sexo.
Los programadores de la muestra señalan lo siguiente:
“Hay algo de milagroso infierno en el donjuanismo, pero no satisfacción. El delirio del que desea todo es grande, es triste, y más aún, ridículo cuando irrealizable. En Microdermoabrasión, Pablo Iván García mira de frente al abismo masculino. No hay heroicas rebeldías ni proezas filosóficas, tampoco un derroche de encanto. Su macho modélico adolece, es un ciudadano promedio tallado en la cepa de la abulia. No busca el placer sino su sombra o su eco, irla pasando con el menor esfuerzo. Es una famélica pulsión, un cinismo chimuelo, pasión pura –en sentido estricto— y no convicción. Javier –un don Juan disminuido, sin condena y sin redención— es la ecuación simple que demuestra el vacío, es repetición automática: el sempiterno y circular presente infernal de un cómic negro que se gasta”.
Uno de los problemas más grandes fue la pretensión del director que llegó al grado de proponer textos que no estaban dentro del mismo (además del narrador ya mencionado), creando una lectura que luego fue aclarada pero que aún así logró formular un consenso sobre el infortunio de esta escritura.
A pesar de que esta obra fue anunciada como una lectura-espectáculo, lo que vimos fue mucho más cercano a una puesta en escena muy cuestionada. Sin embargo, se recomienda leer el texto para poder emitir un juicio sobre este trabajo, ya que las puestas en escena pueden hablarnos de otra escritura que muchas veces no le hace justicia al texto.
Esta obra, la puede encontrar usted en los Textos de la Capilla (segunda época), en la colección “Dramaturgia en escena” número 25, y si tiene interés en adquirir esta y otras obras de teatro mexicano contemporáneo consulte la siguiente dirección: http://teatrolacapilla.com/category/los-textos-de-la-capilla/
Pablo Iván García es egresado del Centro de Capacitación Cinematográfica (Centro Nacional de las Artes), donde se formó como escritor de cine. Licenciado en Comunicación; su tesis de grado, dirigida por el Dr. Lauro Zavala, se tituló El documental nunca existió (2010). Actualmente se desempeña como profesor universitario y guionista de televisión. Microdermoabrasión, su primera obra de teatro, recibió el Premio Nacional de Dramaturgia Bellas Artes 2010.
domingo, 31 de octubre de 2010
Videoteatro en México y Yucatán: Sobre las artes escénicas
I
"A pesar de que el video surgió en la década de los setenta, en México se empezó a usar en las representaciones teatrales hasta fechas más recientes. Algunos directores de teatro lo empezaron a usar como un material de trabajo en los ensayos, como un apoyo en el proceso de caracterización de los personajes. Más adelante se entendió el enorme papel que el video tiene como registro para la puesta en escena”.
Josefina Alcázar
El teatro visto en video es aburrido, es un teatro muerto; muy difícilmente el video de una obra podrá darnos un registro preciso de lo que fue la traducción espectacular de una dramaturgia. Sin embargo, el video ha servido para documentar la puesta en escena de nuestro teatro o para tener un acercamiento de lo que fue el efímero acto de la puesta en escena.
Ante todo, una obra de teatro es única e irrepetible, diferente cada vez que se presenta, nunca podrá ser la misma ya que los que se encargan de darle vida son seres que, al igual que el espectáculo, todos los días se renuevan o envejecen.
El teatro es diferente a las películas o a la televisión, ya que esos soportes son registros permanentes, el actor de una película dirá lo mismo, de la misma forma y con la misma actitud, ya que la escena se grabó en un momento particular de actuación, fue un “corte y queda”. En cambio en el teatro un actor dirá lo mismo, pero las circunstancias tanto escénicas como de vida serán diferentes, por lo que es un espectáculo aparte.
Existen obras que se han hecho míticas en la historia del teatro mexicano y que por diversas circunstancias muchos no pudimos ver, como “De la calle”, de Jesús González Dávila, dirigida por Julio Castillo, o “Cuarteto”, de Müller, dirigida por Ludwig Margules.
Estas obras a pesar de que están fuera de nuestro alcance pueden verse en video, o al menos puede encontrarse alguna copia de ese registro. De igual forma, a nivel mundial se gestaron espectáculos de vanguardia que se convirtieron en historia y que fueron objeto de estudio para la teorización de la escena.
Por ejemplo, gracias a herramientas como el You Tube tenemos acceso a algunos trabajos de Tadeuz Kantor, Pina Bauch, Jerzi Grotowsky y Eugenio Barba, videos en el que es imposible apreciar la esencia del trabajo, pero sí darnos una idea del mismo.
En ese ámbito la obra “Persecución y asesinato”, de Jean-Paul Marat, representada por el grupo teatral de la Casa de Salud de Charenton, bajo la dirección del Marqués de Sade, “Drama en dos actos”, del dramaturgo alemán Peter Weiss, que fue llevada a escena por Peter Brook en 1964 bajo el nombre de Marat-Sade, quizá sea uno de los pocos registros que conservan gran parte de la esencia de su montaje.
Llevado al formato del cine y dirigida por el mismo Brook, este trabajo puede concebirse como una obra de metateatralidad cinematográfica, ya que Brook cuida las tomas para ponernos muy de cerca con lo que fue la puesta en escena. Logrando quizá dos versiones de su Marat-Sade. Uno de los pocos productos donde el video le hace “justicia” al espectáculo teatral.
En ese sentido, en México existe el Centro de Investigación, Documentación e Información Teatral “Rodolfo Usigli” (CITRU) que nació en 1981para preservar y difundir la memoria del arte escénico en México.
Este centro de investigación es una dependencia del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) a través de la Subdirección General de Educación e Investigación Artística (SGEIA) y tiene su sede en el Centro Nacional de las Artes (CNA).
El CITRU cuenta con programas de mano, hemeroteca, fototeca, investigaciones y registro de video de obras de teatro que se han presentado en México. En su página de internet http://www.cenart.gob.mx/centros/citru/html/archivos/home.htm se puede encontrar un catálogo de ese registro.
"A pesar de que el video surgió en la década de los setenta, en México se empezó a usar en las representaciones teatrales hasta fechas más recientes. Algunos directores de teatro lo empezaron a usar como un material de trabajo en los ensayos, como un apoyo en el proceso de caracterización de los personajes. Más adelante se entendió el enorme papel que el video tiene como registro para la puesta en escena”.
Josefina Alcázar
El teatro visto en video es aburrido, es un teatro muerto; muy difícilmente el video de una obra podrá darnos un registro preciso de lo que fue la traducción espectacular de una dramaturgia. Sin embargo, el video ha servido para documentar la puesta en escena de nuestro teatro o para tener un acercamiento de lo que fue el efímero acto de la puesta en escena.
Ante todo, una obra de teatro es única e irrepetible, diferente cada vez que se presenta, nunca podrá ser la misma ya que los que se encargan de darle vida son seres que, al igual que el espectáculo, todos los días se renuevan o envejecen.
El teatro es diferente a las películas o a la televisión, ya que esos soportes son registros permanentes, el actor de una película dirá lo mismo, de la misma forma y con la misma actitud, ya que la escena se grabó en un momento particular de actuación, fue un “corte y queda”. En cambio en el teatro un actor dirá lo mismo, pero las circunstancias tanto escénicas como de vida serán diferentes, por lo que es un espectáculo aparte.
Existen obras que se han hecho míticas en la historia del teatro mexicano y que por diversas circunstancias muchos no pudimos ver, como “De la calle”, de Jesús González Dávila, dirigida por Julio Castillo, o “Cuarteto”, de Müller, dirigida por Ludwig Margules.
Estas obras a pesar de que están fuera de nuestro alcance pueden verse en video, o al menos puede encontrarse alguna copia de ese registro. De igual forma, a nivel mundial se gestaron espectáculos de vanguardia que se convirtieron en historia y que fueron objeto de estudio para la teorización de la escena.
Por ejemplo, gracias a herramientas como el You Tube tenemos acceso a algunos trabajos de Tadeuz Kantor, Pina Bauch, Jerzi Grotowsky y Eugenio Barba, videos en el que es imposible apreciar la esencia del trabajo, pero sí darnos una idea del mismo.
En ese ámbito la obra “Persecución y asesinato”, de Jean-Paul Marat, representada por el grupo teatral de la Casa de Salud de Charenton, bajo la dirección del Marqués de Sade, “Drama en dos actos”, del dramaturgo alemán Peter Weiss, que fue llevada a escena por Peter Brook en 1964 bajo el nombre de Marat-Sade, quizá sea uno de los pocos registros que conservan gran parte de la esencia de su montaje.
Llevado al formato del cine y dirigida por el mismo Brook, este trabajo puede concebirse como una obra de metateatralidad cinematográfica, ya que Brook cuida las tomas para ponernos muy de cerca con lo que fue la puesta en escena. Logrando quizá dos versiones de su Marat-Sade. Uno de los pocos productos donde el video le hace “justicia” al espectáculo teatral.
En ese sentido, en México existe el Centro de Investigación, Documentación e Información Teatral “Rodolfo Usigli” (CITRU) que nació en 1981para preservar y difundir la memoria del arte escénico en México.
Este centro de investigación es una dependencia del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) a través de la Subdirección General de Educación e Investigación Artística (SGEIA) y tiene su sede en el Centro Nacional de las Artes (CNA).
El CITRU cuenta con programas de mano, hemeroteca, fototeca, investigaciones y registro de video de obras de teatro que se han presentado en México. En su página de internet http://www.cenart.gob.mx/centros/citru/html/archivos/home.htm se puede encontrar un catálogo de ese registro.
Sobreeducación: Apuntes de un escribidor
La educación en nuestro país tiene que ver con la forma muy arraigada en la que se ha querido que el niño se eduque por si solo, al igual que se hace ahora cuando la televisión y los videojuegos son sus niñeras o sus padres sustitutos, claro está debido a las condiciones precarias por la que pasan millones de familias. El tema es por demás muy mexicano: si alguien puede hacer el trabajo por mí, mejor.
Esto obedece a que somos un país en el que muchos evaden sus responsabilidades, prefieren esconderse que hacer su trabajo, prefieren delegar a gente que no está apta, que trabajar, prefieren como se dice “dejar de aprender”.
Esto ocasiona que muchas veces en vez de educar, se procure perder el tiempo en dinámicas superfluas que nada tienen que ver con la enseñanza. No falta el maestro que platica la telenovela o la película que vio ayer, en vez de hacer su trabajo, o el que mira su reloj con insistencia, como si eso produjera que el tiempo avance más rápido, porque a leguas se nota que lo que quiere es terminar ya.
Estamos en un país donde, en muchos casos, a los profesores les urge más jubilarse que conseguir un empleo. Aquí no estoy denigrando el oficio educacional, de ninguna forma, sólo hablo de actitudes que observé a lo largo de mi educación y que me sirven de ejemplo para decir esto.
Tampoco quiere decir que no respete el oficio del educador, ya que también me he relacionado con excelentes profesores de los que he aprendido mucho y de los que aún ahora sigo aprendiendo. Sólo expongo uno de los problemas que mayor daño hacen a nuestro país: la apatía.
Cierto es que el alumno aprende del maestro, pero también es indudable que el maestro aprende del alumno, en la medida que ese círculo de aprendizaje se vaya delimitando, en la medida en que se rompa será cuando venga, irremediablemente, esa apatía de la que hemos hablando y que ciega tanto al profesor como al alumno. Porque muchas veces, lo último que importa es que el estudiante (háblese de cualquier nivel) aprenda algo, ya sea porque no puede ser más que yo o porque tiene que estar al mismo nivel que yo.
Recuerdo que después de un pequeño taller que me tocó impartir a unos alumnos de segundo grado en una secundaria, una profesora de educación artística se acercó a platicar conmigo y me pidió que dirigiera un corto sketch regional con sus alumnos, para que su grupo pudiera participar en el festival por el día de la madre. Le hablé de costos, por el tiempo empleado y el gasto en transportes, un precio mínimo, incluso irrisorio, la maestra se negó, a lo que la invité a un taller gratuito que estaba impartiendo para que tuviera las herramientas escénicas, mínimas, pero herramientas al fin y al cabo, para hacer que sus alumnos montaran el sketch. La respuesta de la maestra hizo que ya no insistiera: “Ay, para qué, si ya me voy a jubilar”.
Esta actitud nos muestra las grandes deficiencias y la falta de ambición intelectual de algunas personas que están a cargo de impartir la educación en nuestro país. Ya lo dijo Gandhi: “Vive como si fueras a morir mañana, aprende como si fueras a vivir para siempre”.
Esto obedece a que somos un país en el que muchos evaden sus responsabilidades, prefieren esconderse que hacer su trabajo, prefieren delegar a gente que no está apta, que trabajar, prefieren como se dice “dejar de aprender”.
Esto ocasiona que muchas veces en vez de educar, se procure perder el tiempo en dinámicas superfluas que nada tienen que ver con la enseñanza. No falta el maestro que platica la telenovela o la película que vio ayer, en vez de hacer su trabajo, o el que mira su reloj con insistencia, como si eso produjera que el tiempo avance más rápido, porque a leguas se nota que lo que quiere es terminar ya.
Estamos en un país donde, en muchos casos, a los profesores les urge más jubilarse que conseguir un empleo. Aquí no estoy denigrando el oficio educacional, de ninguna forma, sólo hablo de actitudes que observé a lo largo de mi educación y que me sirven de ejemplo para decir esto.
Tampoco quiere decir que no respete el oficio del educador, ya que también me he relacionado con excelentes profesores de los que he aprendido mucho y de los que aún ahora sigo aprendiendo. Sólo expongo uno de los problemas que mayor daño hacen a nuestro país: la apatía.
Cierto es que el alumno aprende del maestro, pero también es indudable que el maestro aprende del alumno, en la medida que ese círculo de aprendizaje se vaya delimitando, en la medida en que se rompa será cuando venga, irremediablemente, esa apatía de la que hemos hablando y que ciega tanto al profesor como al alumno. Porque muchas veces, lo último que importa es que el estudiante (háblese de cualquier nivel) aprenda algo, ya sea porque no puede ser más que yo o porque tiene que estar al mismo nivel que yo.
Recuerdo que después de un pequeño taller que me tocó impartir a unos alumnos de segundo grado en una secundaria, una profesora de educación artística se acercó a platicar conmigo y me pidió que dirigiera un corto sketch regional con sus alumnos, para que su grupo pudiera participar en el festival por el día de la madre. Le hablé de costos, por el tiempo empleado y el gasto en transportes, un precio mínimo, incluso irrisorio, la maestra se negó, a lo que la invité a un taller gratuito que estaba impartiendo para que tuviera las herramientas escénicas, mínimas, pero herramientas al fin y al cabo, para hacer que sus alumnos montaran el sketch. La respuesta de la maestra hizo que ya no insistiera: “Ay, para qué, si ya me voy a jubilar”.
Esta actitud nos muestra las grandes deficiencias y la falta de ambición intelectual de algunas personas que están a cargo de impartir la educación en nuestro país. Ya lo dijo Gandhi: “Vive como si fueras a morir mañana, aprende como si fueras a vivir para siempre”.
El ruido que hace alguien cuando no quiere hacer ruido: Literatura para niños y jóvenes

El ruido que hace alguien cuando no quiere hacer ruido es un cuento de John Irving con ilustraciones de Tatjana Hauptmann, el cual fue coeditado por la SEP en el 2005 en la colección Al sol solito, de los Libros del Rincón. La traducción es obra de Victoria Alonzo Blanco.
Un ruido extraño despierta a Tom en la noche. Su hermano Tim no lo ha oído y sigue dormido. Tom, asustado va a buscar a su padre y juntos tratan de averiguar quién puede hacer ese inquietante ruido.
Este cuento sobre el miedo a los ruidos nocturnos se ha convertido, gracias a las ilustraciones de Tajatana Hauptmann, en un libro mágico para niños y adultos.
Las ilustraciones nos hacen ver cómo el niño observa la grandeza de la noche y la plenitud de lo que él ve como una inmensa oscuridad, pero también es una aventura de un pequeño que quiere encontrar la respuesta ante lo que oye, aunque esas respuestas al principio le suenen absurdas; el caso es que se pone a imaginar miles de cosas que podrían ser:
“-A ver, explícame mejor cómo era ese ruido que te ha despertado- le pidió su padre.
-Era como si un vestido de mamá, de esos que guarda en el armario, de repente estuviera vivo y quisiera saltar de la percha”.
“-Vamos a tu habitación y escuchemos ese ruido -propuso su padre. Allí se encontraba Tim, que aún estaba dormido y no había oído el ruido. Era un ruido como si alguien debajo de la cama estuviera arrancando clavos del suelo de madera. O como si un perro intentara abrir una puerta con su hocico húmedo, por eso le resbalaba el pomo; pero el perro no se daba por vencido; y acabará entrando, pensó Tom”.
El miedo se va apoderando de él, mientras que el hermanito plácidamente duerme sin saber que por el imaginario de Tom pasan infinidad de seres y monstruos:
“Era el ruido que hace un fantasma que se pasea por el desván y va dejando caer al suelo los cacahuates robados en la cocina. Era el ruido que hace alguien cuando no quiere hacer ruido”.
Al final, el ruido que hizo despertar también al pequeño Tim era el de un ratón, es entonces que los papeles se intercambian, porque es Tim quien ya no puede conciliar el sueño asustado por el roedor, mientras que Tom puede dormir de forma plácida al saber de dónde provenía el ruido.
Este es un libro recomendable para los niños pequeños, para mostrarle que a pesar de que durante la noche hay ruidos que nos asustan, no es nada sobrenatural, sino que lo importante es saber su origen, enfrentar los miedos.
John Irving nació en Estados Unidos en 1942. De 1963 a 1964 escribió su primera novela “Libertad para los osos”. El éxito, sin embargo, le llegó diez años después con “El mundo según Garp”. En el año 2000 recibió el premio Oscar por el guión de la película “Las normas de la casa de la sidra”, basada en su novela “Príncipes Maine, reyes de Nueva Inglaterra”. También “Una mujer difícil” ha sido llevada al cine en el 2004 con el título “La puerta en el piso”.
Tatjana Hauptmann nació en 1950 en Alemania. Se dio a conocer como ilustradora de “El libro de los 101 cuentos”. En 2002 ilustró una edición de “Las aventuras de Tom Sawyer y Huckleberryu Finn”, de Mark Twain.
Este libro es una coedición de la SEP y Tus Quets editores a través de su Programa Nacional de Lectura y de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos.
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